- JavaScript
- 2,6 KB
- Páginas
- 22
- Dependencias
- 0
- Deploy
- Automático
en el home, sin framework en el cliente
11 por idioma
pedidos a servicios externos
cada push a main
La decisión que ordena todo
El contenido vive afuera del proyecto Astro. Los casos están en
proyectos/, los cursos en formacion/, y el sitio en otra carpeta que los
levanta con el loader de contenido.
Suena a detalle y no lo es: para escribir un caso no hace falta entrar al
código ni saber Astro. Se crea una carpeta con un .md adentro y sus imágenes
al lado, y el home lo levanta solo. Es la diferencia entre un sitio que puedo
mantener y uno que voy a abandonar.
Un esquema que rompe a tiempo
Cada caso valida contra un esquema. Si falta un campo obligatorio, o una imagen va sin texto alternativo, el build falla y dice cuál. Es a propósito: prefiero que rompa al compilar y no que se publique a medias.
Lo mismo con los dos idiomas. Los textos de interfaz están tipados: si agrego una clave en español y me la olvido en inglés, TypeScript lo marca antes de publicar. Si falta la traducción de un caso, la página en inglés muestra el español con un aviso, en vez de un 404 o un hueco.
Casi nada de JavaScript
El home sirve 2,6 KB de JavaScript, y no hay framework en el cliente. Todo
lo que se mueve —la traza que se recorre de costado, el gas que llena el caño,
las cifras que cuentan— corre sobre una variable de CSS que el script actualiza
en cada frame de scroll. El resto lo resuelve el compositor: ni transform ni
clip-path recalculan layout.
Y todo degrada. Sin JavaScript la página se ve igual, sólo que quieta. Con
prefers-reduced-motion no se mueve nada.
Sin pedidos a terceros
Las tipografías viajan en el repo, no se bajan de Google Fonts. Los logos de las herramientas se incrustan durante el build. El sitio no le informa a nadie quién lo visita, y no depende de que un CDN ajeno siga en pie.
Deploy
Cada push a main dispara una GitHub Action que compila y publica. No hay paso
manual, y por eso tampoco hay forma de que lo publicado y el repo se
desincronicen.
Lo que me llevé
Que la pregunta útil al armar una herramienta propia no es qué puede hacer, sino qué tan barato es el gesto que voy a repetir mil veces. Acá ese gesto es escribir un archivo de texto. Todo lo demás está subordinado a eso.